Siempre me ha gustado viajar a Nueva York, pero trabajar allí ha superado todas mis expectativas; ha sido toda una experiencia.

Grabando un reportaje

La ilusión por participar en Couture Fashion Week era grande, pero también había cierta incertidumbre; desfilábamos el viernes y llegábamos a la ciudad dos días antes. A pesar de que habíamos concretado todos los detalles, siempre están los nervios del directo, y también influía el hecho de no haber trabajado anteriormente en la ciudad. Y es que aunque yo conocía la ciudad, la ciudad no me conocía a mi.

En el backstage

Han sido apenas cinco días, pero que han dado para mucho. Eso sí, prácticamente hasta el sábado apenas sin salir del hotel Waldorf Astoria. Es precioso, claro, aunque solo pensábamos en el desfile. Había que ver la distribución del gran salón, visitar los distintos espacios, conocer las modelos, realizar el fitting, ensayo de peluquería y maquillaje, la música…

Con los preparativos

Y llegó el viernes a la tarde, cuando el salón se convirtió en pasarela y se abarrotó de público expectante. Comenzaban los desfiles anteriores, y en el backstage las mismas prisas habituales. En este aspecto puedo decir que prácticamente todos los desfiles los vivo con la misma intensidad y con esa sensación de responsabilidad: “que todo salga bien”, “que guste”. En esos momentos, la ciudad, la cantidad de público…son detalles que pasan a segundo plano. Lo importante es conectar, llegar a los asistentes con las propuestas, con la escenografía, con el trabajo realizado.

Perfilando el look de las modelos

Llevamos catorce diseños; una selección que titulamos “Essence” (“Esencia”), en la que queríamos plasmar nuestras señas de identidad. Sobre la larga pasarela iban desfilando las modelos… todo termina muy rápido y en apenas unos minutos estás en la “alfombra roja”, como denominan al área de photo call y de encuentro con los medios. Flashes, entrevistas y tiempo de atender a personas que se han acercado a conocernos. Allí todo está sobredimensionado, mucho público, mucha prensa, muchos invitados…

En una entrevista

Momento de los flashes

Vista general del salón

Cuando todo pasa y sale el siguiente diseñador, va llegando la calma, y las ganas de ver el resto de desfiles, seguir saludando a invitados, diseñadores… Entonces es el momento de saborear las sensaciones. Recuerdas los aplausos, los comentarios, la acogida..

Ahora ya puedo decir que me he presentado a la ciudad, y creo que nos vamos a llevar muy bien.

Hasta pronto ¡¡