Es el día más importante… aunque después vengan más.

Para cada novia el día de su boda se convirte en un instante irrepetible de su vida. Saben que nunca volverá. Es un momento singular y especial. Ese día soñado, esa imagen repetida en su cabeza durante tantas y tantas noches, esos nervios, esas emociones contenidas… es su día y por ello cada una busca algo especial: un vestido único, diferente, simbólico, inolvidable, adaptado a su personalidad… el traje de novia perfecto. Aquí tres maravillosas novias: llueva, granice o luzca el sol, radiantes como nunca.

La boda de Nagore

La boda de Eider Larzabal…

La boda de Cristina Barbé…

Tres novias preciosas, diferentes, con su propia identidad, pero con un denominador común: Isabel Zapardiez.